jueves, 21 de agosto de 2008

Almas en la lluvia

Avisame cuando cese de caer la lluvia y el cielo caiga a pedazos.
De los sueños insomnes surge el alma, anestesiada en su tormeto
frágil hasta la noche.

Un aura pez paloma y pez duerme en su charco de tirra
cuanto resta de agonía: antes de ser real.
Mis ojos aman sus ojos que aman roer la piedra capital. Inevitables, suceden, predecibles.
Y se convierte en rezagos, basura y latas,
demasiado pronto;
y se convierte en polvo y aire y fragua,
indolentemente.
El nombre de lo que no se nombra baila y navega,
oscuro y silente, a la alcantarilla.

Avisame cuando cese de caer la lluvia
y el pozo se apodere de mi alma.

Muerto el pez paloma y pez,
subsiste torpe el huracán.

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